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El Ayuntamiento de Logroño contrata el servicio de comedor social a Cocina Económica por un importe de 800.000 euros

07
ago
2020
cocina económica

El concejal de Servicios Sociales y Desarrollo Comunitario, Iván Reinares, ha presentado esta mañana el contrato firmado entre el Ayuntamiento de Logroño y Cocina Económica para la prestación del servicio de comedor social hasta junio de 2022, por un importe total de 800.000 euros.

Con este acuerdo, ha informado, “el Ayuntamiento de Logroño, desde este mes de agosto va a pagar a Cocina Económica los menús que sirven en el comedor social y los que preparan para llevar al precio unitario de 5,70 euros”. El Ayuntamiento garantiza así que Cocina Económica pueda seguir ofreciendo el servicio de comedor social a la población logroñesa carente de recursos.

Cocina Económica repartió durante el año pasado 82.348 raciones, de las que 55.998 fueron derivadas por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Logroño. “Con esta referencia, ha explicado, el contrato debería ascender a 319.188 euros, pero en previsión de un aumento de raciones hemos elevado el importe máximo anual a 400.000 euros”.

Este acuerdo, ha subrayado, “consideramos que es necesario para ambas partes, ya que une la misión social de los 125 años de historia de Cocina Económica con uno de los ejes de este Equipo de Gobierno, Logroño Ciudad que Cuida, en este caso de los que menos oportunidades tienen y también de aquellos que se dedican a cuidarlos”.

Con este servicio, que Cocina Económica ofrece desde 1894, se pretende que ninguna persona residente en Logroño o en tránsito le falte alimento. En este comedor social se ofrecen comidas y cenas todos los días del año sin excepción y en la actualidad cuenta con capacidad para 120 comensales.

Para realizar este contrato, ha detallado Reinares, “hemos tenido que recorrer conjuntamente un complicado camino, ya que al entrar en el Ayuntamiento constaté con estupefacción y vergüenza que dentro desde la Concejalía de Servicios Sociales se estaban realizando diferentes servicios, con otros proveedores o entidades, que no se les estaban pagando; uno de estos servicios era el de comedor social. Este servicio se encontraba en situación anómala desde el 1 de enero de 2017, fecha en la que finalizó el último concierto establecido entre Cocina Económica y el Ayuntamiento de Logroño”.

Con este contrato, ha indicado el concejal Reinares, “este Equipo de Gobierno hemos logrado regularizar la prestación del servicio de comedor social ofrecido por Cocina Económica, a la que el Ayuntamiento había dejado de pagar más de 340.000 euros”.

Desde el principio, ha asegurado, “nos pusimos a trabajar para regularizar la situación y tras llevar a cabo diferentes pasos para asegurar, mediante una consulta preliminar al mercado, una contratación más eficaz, eficiente e incluso íntegra del servicio. Ante la constatación de la inexistencia de otros operadores económicos interesados en la prestación del servicio de comedor social, el Ayuntamiento de Logroño adjudica el contrato a la entidad Cocina Económica, por entender que es la única capacitada para satisfacer la necesidad planteada por la Administración”.

Además, durante la negociación del contrato por ambas partes, ha explicado el concejal de Servicios Sociales, “la pandemia nos llevó a tener que realizar una Declaración de Emergencia del servicio del comedor social, del 16 de marzo a 31 de julio, para dar respuesta a la situación generada por la crisis sanitaria, ofreciendo un servicio especial de comedor social para atender a personas sin hogar y a los distintos colectivos vulnerables. El Ayuntamiento destinó una partida de 170.000 euros para garantizar la alimentación de las personas más necesitadas de forma urgente durante el confinamiento a través de Cocina Económica y pagó un precio unitario por comida de 4,20 euros”.

Después de todo este proceso, “con mucho trabajo por medio, podemos decir que a día de hoy tenemos regularizada la situación del comedor social con Cocina Económica, entidad ejemplar con 125 años de historia, y por la cual el Ayuntamiento de Logroño financia el 68% de los servicios del comedor social”.

Cocina Económica, a través de su presidente Emilio Carreras, ha agradecido el interés y esfuerzo del Ayuntamiento de Logroño por seguir colaborando con su labor social y haber logrado pagar las deudas “que nos han hecho pasar muy mala temporada”. “La reactivación de este contrato va a permitir a nuestra entidad seguir desarrollando nuestros objetivos fundacionales garantizando que nunca faltará nuestra ayuda y colaboración a quién así lo necesite. En ningún momento, a pesar de las dificultades indicadas, se ha dejado de ayudar y de servir un plato de comida a quien lo ha necesitado”.

Asimismo ha comentado que “para la realización de nuestros fines a lo largo de tantos años, Cocina Económica ha contado siempre con medios propios, obtenidos fundamentalmente de aportaciones de socios y colaboradores y de donativos y legados de personas que muchas veces desean permanecer anónimas y que confían plenamente en que se dé un uso óptimo a los recursos, con una confianza plena en la gestión de los mismos, avalada por la trayectoria seguida durante más de 125 años”.

Sin embargo, ha puntualizado, “Cocina Económica no puede ni debe estar sola en su labor. La propia Ley de Servicios Sociales de La Rioja consagra y alienta la colaboración público-privada. Exclusivamente con sus propios medios Cocina Económica no puede ni debe afrontar los retos y fines que se plantea, que han venido ampliándose sustancialmente desde su fundación, especialmente en los últimos años. Por eso, desde el primer día de su fundación en 1894 se ha buscado la colaboración de las instituciones públicas para complementar y ayudar a Cocina Económica en el gasto ordinario anual para el ejercicio de sus actividades”.

El presidente de Cocina Económica ha especificado: “nuestra actual preocupación es volver a atender a la mayor brevedad posible en el interior de la sala del comedor social y con las garantías sanitarias adecuadas a las personas sin hogar que son acogidos en el Centro Municipal de Acogida y en el Proyecto Alasca y continuar con la entrega de comida en taper a las familias y personas con circunstancias excepcionales que precisan ayuda puntual de manutención por carecer de recursos suficientes o encontrarse en situación de exclusión social.