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El Cubo del Revellín se reabre mañana a las visitas turísticas con un aforo reducido a 97 personas

14
jul
2020
M2

Cerca de 31.000 personas visitaron en 2019 este importante recurso turístico histórico y patrimonial de la capital riojana

Uno de los principales recursos turísticos de Logroño, El Cubo del Revellín, se reabre al público mañana miércoles, 15 de julio, después de haber permanecido cuatro meses cerrado debido al estado de alarma y la crisis sanitaria suscitada por la Covid 19. Este recinto se abrirá a las visitas en cumplimiento estricto de todos los requerimientos sanitarios y con un aforo reducido al 75%, hasta las 97 personas.

Las visitas al recinto amurallado del Revellín se reanudarán a partir de mañana con los mismos horarios que antes del inicio del estado de alarma. Se podrán realizar tanto de forma libre, como a través de guías concertadas. Los días de visita son los miércoles, de 10 a 13 horas; los jueves y viernes, de 10 a 13 y de 17 a 20 horas; los sábados de 11 a 14 y de 17 a 20 horas; y los domingos, de 11 a 14 horas.

Las visitas guiadas, tanto en español como en francés e inglés, se realizarán mediante reserva en el teléfono: 941 503 116, a través del correo electrónico: cubodelrevellin@logro-o.org y también en el propio espacio de El Cubo. Tanto las visitas libres como las guiadas seguirán siendo gratuitas. Para las visitas con lengua de signos: interpretels@logro-o.org.

El Revellín y su entorno es uno de los principales atractivos turísticos del Centro Histórico de Logroño. De hecho, en 2019 estos espacios fueron visitados por cerca de 31.000 personas. Se realizaron 162 visitas guiadas a unos 114 grupos, además de las visitas individualizadas.

Proyectos de mejora para el próximo año

A principios del próximo año, los contenidos del espacio museístico del Cubo del Revellín serán renovados. Desde el Ayuntamiento de Logroño ya se han lanzado los procedimientos de contratación, cuyo objetivo es el aprovechamiento de los elementos ya expuestos, a los que se sumarán otros nuevos para explicar la historia del asedio de la ciudad, la evolución de su trama defensiva y qué supuso para la ciudad las prebendas dictadas por Carlos I entre 1521 y 1523, año en el que se concedieron las Flores de Lis.

El objetivo es conformar una exposición dinámica que integre los elementos arqueológicos encontrados en los alrededores y que tenga un carácter interactivo en el que se ofrezcan experiencias adaptadas por edades y procedencias. Asimismo, en próximas fechas también se va a proceder al arreglo, limpieza y sustitución si procede, de los parámetros y elementos expositivos para garantizar la seguridad de las visitas.

La historia de El Cubo del Revellín

Logroño era a principios del siglo XVI, la principal plaza fuerte castellana en la frontera con el reino de Navarra y contaba por ello con un potente recinto defensivo. Entre los años 1522 y 1524, bajo la dirección del maestro cantero Lope de Insturizaga, se levantó en la esquina noroccidental de esa muralla el Cubo del Revellín. Se trataba de un cubo artillero cuya defensa se articulaba alrededor de una triple plataforma formada por la combinación de un adarve y dos galerías de tiro con troneras que dominaba su parte del foso de la ciudad. Con el paso de los años, la mayor parte de la muralla desapareció. Se conservan escasos elementos. El más potente, el Cubo del Revellín que constituye un atractivo recurso turístico

El Cubo del Revellín y su entorno, constituyen los sectores mejor conservados de todo lo que fue el recinto amurallado de Logroño en el siglo XVI. Por su cronología y sus características, el Cubo entra de lleno en lo que los estudiosos han convenido en denominar Fortificación de Transición, es decir, la fase que media entre los modos arquitectónicos medievales y las construcciones a la moderna, adaptadas ya a la entrada en los escenarios de la guerra de asedio de los cañones y armas de creciente potencia de fuego.

Con el paso de los siglos, las murallas de Logroño sufrieron un gran deterioro, de manera que la actual estructura urbana de la ciudad apenas conserva algunos restos aislados de ella. En este sentido, los más representativos e interesantes corresponden a los paramentos de muralla que se alinean frente al curso del Ebro, la imponente presencia de nuestro cubo artillero y la adyacente Puerta del Camino, ornamentada con los escudos del emperador Carlos V y de la ciudad.

La preservación del Cubo y de la Puerta del Camino no sólo es consecuencia de su solidez constructiva, muy superior a la del resto del antiguo recinto fortificado, sino que está relacionada con los factores que guiaron el desarrollo urbanístico de la ciudad en el siglo XIX. Al permanecer esta zona periférica bajo jurisdicción militar, los principales ejes de expansión urbana sortearon las dotaciones allí ubicadas, que se vieron así libres de la frenética acción constructiva que vivió el Logroño del cambio de siglo.

A pesar de ello, no se puede decir que el Cubo del Revellín permaneciera indemne. Una vez se produjo la demolición del paño amurallado inmediato, en 1884 fue construido un frontón en su lateral oriental, transformado en cine en el año 1940. Aún más, en 1952 fue construido un edificio de viviendas sobre la misma estructura del Cubo. Su fisonomía actual es la consecuencia del proyecto de rehabilitación que fue llevado a cabo por el Ayuntamiento de Logroño en el año 2006.

Hoy en día este edificio de origen militar, que explica buena parte de la historia de Logroño, constituye un magnífico recurso turístico visitable. Un gran testigo de la memoria de la importancia de la ciudad.