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El Ayuntamiento de Logroño introduce por primera vez criterios de progresividad y lucha contra la economía sumergida en las ayudas para subsanar deficiencias de las I.T.E.

29
ene
2020
rueda de prensa 2 politica ayudas

Calonge subraya que “el actual modelo desincentivaba la conservación y es indiscriminado”; ahora se destinarán los recursos a los problemas más acuciantes”

El Ayuntamiento de Logroño ha introducido aspectos novedosos en las bases de subvenciones para subsanación de deficiencias en las inspecciones técnicas de edificios (I.T.E.), que se podrán solicitar desde mañana jueves. Las ayudas, incluidas en el presupuesto de 2019, contemplan un criterio de progresividad en los porcentajes de ayuda en función de la categoría de las calles y también incluyen requisitos para luchar contra la economía sumergida. Así lo ha detallado esta mañana el concejal de Patrimonio y Centro Histórico, Adrián Calonge.

El concejal, quien ha estado acompañado en la presentación de estas ayudas por el secretario de la Asociación de Empresarios de la Construcción, Promoción y Afines de La Rioja (CPAR), Juan Ramón Liébana, ha explicado que las bases de la última convocatoria de ayudas, correspondiente al presupuesto de 2019, tienen un carácter progresivo. Es decir, el porcentaje de cálculo de la subvención se establece en función de la categoría de la calle en la que se encuentre el inmueble sujeto a Inspección Técnica, de acuerdo con el Índice Fiscal de calles Anexo a la Ordenanza Fiscal General de Gestión, Recaudación e Inspección de los Tributos del Ayuntamiento de Logroño.

Así, el porcentaje de ayuda oscila entre el 15% y el 35%, en función de la categoría de la calle (Categoría 1: 15%; Categoría 2: 20%; Categoría 3: 25%; Categoría 4: 30%; y Categoría 5: 35%). En el supuesto de que un mismo edificio se encuentre asignado a calles calificadas como de diferente categoría, el porcentaje de financiación a tener en cuenta para la concesión de la subvención se aplicará atendiendo a la calle de menor categoría. Hasta ahora, todas las subvenciones se otorgaban al 35% independientemente de la zona de la ciudad en la que se enmarcase el edificio solicitante.

Evitar la economía sumergida

Además, las nuevas bases han introducido requisitos más exigentes que tratan de eliminar las prácticas que favorecen la economía sumergida. Para ello, se solicita a las comunidades de vecinos certificado de las empresas adjudicatarias de inscripción en el REA (Registro de Empresas Clasificadas) o en el supuesto de no estar obligado a ello (autónomos sin asalariados o promotores de obra), certificado de estar al corriente de obligaciones tributarias con la AEAT y Seguridad Social.

Por otra parte, las ayudas a la realización de I.T.E. no se van a conceder en el actual ejercicio 2020 por varias razones. Las ayudas a la realización de los informes son de escasa cuantía (oscilan entre 100 y 300 euros) y el 90% de los edificios de Logroño obligados (más de 30 años de antigüedad) ya han hecho el primer informe; transcurridos cinco años deben proceder a su renovación. Si bien, el Ayuntamiento considera que la ayuda para el impulso inicial ya se ha realizado y deben ser, a partir de ahora, las propias comunidades las que asuman esa renovación.

Respecto a las ayudas a la subsanación de deficiencias de las I.T.E. para el ejercicio 2020 tienen una línea de crédito abierta ante posibles necesidades, si bien el actual Equipo de Gobierno también está reformulando dicha línea de subvenciones, porque se ha observado que pueden tener un efecto contrario al deseado.

En este sentido, las actuales ayudas se conceden a los informes técnicos negativos o con deficiencias, lo que provoca que se pueda estimular la falta de conservación continua de los edificios. En cambio, aquellas comunidades de propietarios que tienen un mantenimiento constante obtienen un informe favorable de la I.T.E. y no tienen derecho a ayuda.

En definitiva, según el concejal de Patrimonio, “estamos ante un sistema de ayudas que desincentiva la conservación permanente de los edificios”, por lo que “el Equipo de Gobierno trata de revertir esta situación con nuevas políticas que pretenden que las ayudas lleguen a los que realmente lo necesitan y no se ofrezcan indiscriminadamente como hasta ahora”.

No en vano, ha detallado Adrián Calonge, “las ayudas generales a la rehabilitación, tanto las del Centro Histórico como las de Accesibilidad, tal y como están planteadas, se ofrecen sin tener en cuenta la situación socioeconómica de los solicitantes ni las características concretas de la edificación”. Una “mala política” que provoca que “los edificios más degradados, en los que vive población en situación de mayor vulnerabilidad, no hayan optado a estas ayudas por una falta absoluta de medios”, ha subrayado.

Por este motivo, el Ayuntamiento de Logroño “quiere destinar los recursos que hasta ahora se ofrecían como ayudas generales a solucionar los problemas más acuciantes en cuanto a rehabilitación, que estaban absolutamente desatendidos hasta ahora”.

Así, para 2020 se ha destinado una partida presupuestaria específica de 140.000 euros que servirá para estudiar la situación de la edificación en la capital riojana, así como para llevar a cabo una reorganización de la estructura municipal para crear una Oficina de Regeneración Urbana, que permitirá a la Administración local abordar directamente los verdaderos problemas de la edificación más degradada, al tiempo que se atiende a la situación de sus habitantes.

De este modo, en el año 2021, coincidiendo con un nuevo marco de financiación europea, así como con el nuevo Plan Estatal de Vivienda, Logroño debe estar preparado para encarar la regeneración urbana de forma integral, “algo que no se había hecho hasta ahora”, ha afirmado el concejal de Patrimonio, quien ha reiterado la disposición del Consistorio en “otorgar menos ayudas indiscriminadas y más intervención en los casos concretos que más lo necesitan”.