Mostrar menú secundario

Murallas y Cubo del Revellín

Logroño disponía de unas defensas medievales, que quedaban insuficientes para las nuevas formas de guerra en el S. XVI. Fueron sustituidas por otras más apropiadas a partir de 1522 (tras el llamado “Sitio de Logroño” en 1521, que obligó a los ciudadanos de Logroño a luchar contra el ejército franco-navarro de Francisco I, y a permanecer dentro de las antiguas murallas, sobreviviendo a base de pan, vino y peces).

Se pueden observar el Cubo (torre de flanqueo), el foso, el puente y la Puerta del Camino, que está rematada por el escudo de Carlos V, y, a ambos lados del mismo, el escudo de Logroño.