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Paisaje

Los elementos más característicos del paisaje natural en el término municipal son los siguientes:

Sotos del Ebro

El Ebro describe, sobre todo aguas abajo del núcleo urbano, una serie de meandros divagantes sobre la llanura de inundación. A ambas orillas del río se desarrollan complejos de vegetación de ribera o sotos, los cuales son compartidos en algunos tramos con los términos municipales vecinos. Los límites de los sotos a ambos lados del río vienen dados por los campos de cultivo de regadío tan característicos de la ribera del Ebro.

Los sotos del Ebro constituyen espacios complejos formados en su mayor parte por una hilera muy estrecha de distintas especies riparias, explotaciones de chopos y por un entramado de comunidades vegetales naturales regidas por las inundaciones periódicas o episódicas de los ríos Ebro e Iregua. Son destacables los de El Rincón (en el Cortijo) el del parque del Ebro, De Galo (Cantabria), el de La Sabuquera y El Mediano (en Varea) y el de Los Americanos.

Riberas del Iregua

Las orillas del río Iregua constituyen un espacio formado en su mayor parte por una estrecha franja de distintas especies riparias, que van desde comunidades de tipo herbáceo hasta pequeñas manchas de arbolado, caracterizados por la cota elevada del nivel freático. La intensa actividad humana de la zona por la que discurre, así como la intensa regulación que sufren sus aguas, hacen que las riberas del Iregua posean una riqueza natural y ecológica mucho menor que las del río Ebro.

Embalse de La Grajera

El Embalse de La Grajera es una de las escasas zonas húmedas de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Construido en 1.883 y ampliado en 1.908 con finalidad fundamentalmente agrícola, ha desarrollado un proceso de naturalización que le ha permitido convertirse en un ecosistema palustre bien desarrollado, con una cada vez mayor importancia tanto natural como recreativa. Próximo a él se encuentra La Barranca, cauce que recoge escorrentías del Monte de La Pila y el Pico del Águila, con balsas artificiales naturalizadas. Ambos espacios forman ecosistemas de interés relacionados entre sí, que acogen fauna variada.

La Rad de Varea

En ella se ubican algunas de las masas forestales naturales más interesantes del término. Sus laderas se encuentran cubiertas por coscojares-carrascales bien conservados, alcanzando un desarrollo más cercano al clímax en las zonas en las que se conserva mejor la humedad. Las zonas más llanas, en la meseta de esta elevación, han sido cultivadas hasta épocas muy recientes, aunque actualmente estas parcelas se encuentran abandonadas, observándose una colonización primaria por cardos y otras plantas invasoras.

Además de estos coscojares-carrascales, existen pinares de repoblación de escasa superficie en algunos puntos, algunos bastante bien desarrollados; así como tomillares-coscojares en las laderas más erosionadas.

Monte Cantabria

Ubicado al norte del término municipal, muy próxima al núcleo urbano. Se trata de una terraza elevada, ocupada en parte por viñedos y en parte por una antigua gravera convertida actualmente en escombrera. En su coronación se encuentran las ruinas de una antigua ciudad fortaleza, de interés arqueológico. Sus laderas se encuentran cultivadas salvo en las zonas de mayor pendiente, en donde existe una vegetación del tipo matorral bajo (principalmente tomillares). Su interés es, por un lado, paisajístico y por otro, recreativo, ya que constituye una atalaya sobre el término municipal, con elevados atractivos para paseantes, aunque se ven disminuidos por la presencia de la comentada escombrera.

Montes El Corvo y La Fonsalada

Ubicados al norte del término municipal. Se caracterizan por sus laderas escarpadas, muy pedregosas y con cobertura vegetal escasa. Tanto en su base como en su coronación existen escombreras y graveras. Su interés es paisajístico, aunque se encuentran bastante deteriorados por la presencia de dichas escombreras.

Peña Logroño – Monte Paterna

Es una terraza elevada, ocupada por viñedos y terrenos incultos, con coscojares más o menos desarrollados en sus laderas, que se encuentran cultivadas hasta cierta altura. Su interés es natural, ya que su tamaño hace que haya cierta extensión de coscojares de forma continua.