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Geología

Terciario

Los materiales presentes pertenecen al conjunto Mioceno incluido entre el Aquitaniense y el Vindoboniense. Está constituido por formaciones que representan pasos laterales desde facies detríticas distales a proximales en el relleno de la cuenca terciaria.

La formación Alfaro (Tc11Ba-Bc) está formada por sedimentos de carácter detrítico, concretamente arcillas y limos rojizos, con esporádicas intercalaciones de areniscas de espesor variable. Se extiende por todo el territorio, aflorando en el sur y en el norte, allí donde no se encuentra cubierto por las terrazas más recientes de los ríos Ebro e Iregua. No se conoce la potencia (espesor) en el municipio, pero se sabe de niveles de esta formación que han dado mediciones de 400 m. Las areniscas intercaladas son de dos tipos: unas dispuestas en bancos extensos, normalmente de 0,2 a 1,0 m, de grano fino y cemento calizo; y otras que forman "cuerpos" de 1 a 3 m de espesor, de grano variable, matriz calcárea y muy poco cementadas y que, por lo general, representan depósitos de canal.

La unidad Tsc11Ba-Bc aflora en el noroeste del territorio. Corresponde a las facies marginales noroccidentales de las arcillas y calizas de la formación Tudela, y vienen a ser el equivalente de la formación Alfaro al sur. Su potencia media es de unos 200 m. Está constituida por arcillas beiges, amarillentas y rojizas, con frecuentes intercalaciones de areniscas calcáreas a calizas arenosas, cementadas con cemento calcáreo. Las areniscas representan generalmente paleocanales que, en ocasiones, se erosionan y solapan, constituyendo "cuerpos" arenosos de potencia máxima de 2 m.

Cuaternario

Los depósitos cuaternarios recubren de manera discontinua el territorio y constituyen el principal asiento físico de la actividad agrícola. Unos son de origen fluvial, y forman las terrazas de los ríos Ebro e Iregua y están formados por una acumulación de cantos alóctonos de procedencia longitudinal. Otros son de origen lateral y dan lugar a los glacis. Y otros se hallan relacionados con la terraza inferior actual o llanura de inundación, que se han dado como fondo aluvial o relleno de valle.

Las terrazas suelen ir asociadas a sus correspondientes glacis, formando un único conjunto morfológico sin solución de continuidad. Constituyen unos conjuntos escalonados de glacis-terraza en los que no siempre se puede separar ambas morfologías, tanto por la similitud de los materiales como por superponerse en la vertical. Por ello, se ha optado por crear un grupo llamado "Cuaternario Indiferenciado".

Existen 10 terrazas cartografiadas a lo largo del río Ebro. Estas terrazas se han agrupado de un modo más o menos arbitrario, basado en caracteres litológicos, morfológicos y en la altitud relativa respecto al Ebro. Son las siguientes: Terrazas Altas (niveles 1 a 6), Terrazas Medias (niveles 7 y 8) y Terrazas Bajas (niveles 9 y llanura de inundación). Las terrazas altas y medias se han incluido dentro del Pleistoceno; las bajas en el Holoceno.

Los criterios empleados en la separación cronológica de las terrazas no pueden ser aplicados sobre los glacis. Por ello, aparecen como indiferenciados.

Pleistoceno

Las terrazas altas están representadas por las terrazas T2, T3, T5 y T6. Están formadas por gravas poligénicas con cantos de distintos tamaños, más o menos redondeados, entre los que predominan los de caliza y los de arenisca y cuarcita. Las terrazas superiores están muy consolidadas y presentan en el techo una costra calcárea (caliche) que, a veces, alcanza 1 m. de espesor. Las terrazas inferiores tienen un cemento menos coherente y con frecuencia se intercalan en ellas lentejones de arenas, limos y arcillas ricos en materia orgánica.

El nivel más alto se sitúa a más de 200 m. sobre el actual nivel del río Ebro y se corresponde con el nivel T2 del sistema de terrazas del Ebro. Se localiza al oeste del término municipal, en el paraje conocido como La Rad. Está formado por gravas consolidadas de gran tamaño, con costras de caliche.

El nivel T3 se halla presente en varios lugares del municipio: La Rad de Varea y La Plana, que es donde más extensión ocupan, Monte Cantabria, El Corvo, La Rad de Santa Cruz, El Rodejón y Poyo Agudo. Está formado por gravas consolidadas con costras de caliche.

El nivel T4, bien está ausente o queda incluido en el anterior, mientras que del nivel T5 únicamente se aprecian tres pequeñas manchas, en La Gurusilla y el Monte del Cristo (al oeste del núcleo urbano) y otra en las estribaciones de La Rad de Varea. Está formado por gravas sueltas con abundante matriz arenosa.

El nivel T6 se halla en pequeñas manchas en las estribaciones de La Rad de Varea y de La Plana. Está formado por gravas sueltas, arenas y limos.

Las terrazas medias están representadas por el nivel T7, presente en dos zonas a ambos lados de la carretera N-111. Se encuentra a una altura media de 20-30 m sobre el nivel del Ebro. Está formada por gravas sueltas con escasa matriz arenosa.

Holoceno

En este grupo se incluye la terraza de inundación actual o llanura aluvial.

Las terrazas bajas del Ebro se componen de dos tramos bien definidos: uno inferior de gravas, con cantos rodados poco cementados y con frecuentes lentejones de arenas interestratificados; y otro superior, de naturaleza arcillosa y limosa, que localmente engloba cantos. La potencia de estas terrazas ronda los 25 m.

Se ha relacionado con la llanura de inundación del río Ebro el fondo aluvial o relleno de valle depositado por los afluentes (Iregua) y pequeños arroyos, así como los depósitos de carácter endorréico (laguna de La Grajera). Estos revestimientos cuaternarios, excepto los que cubren el lecho del Iregua, tienen poco espesor, máximo de 5 m, y se componen de arcillas y limos que engloban cantos en su interior. Por el contrario, el lecho del Iregua está formado por materiales rodados y poco enmascarados.

Aguas abajo del núcleo urbano de Logroño, el Ebro presenta muestras de gran actividad, variando de curso continuamente y dejando sobre su llanura de inundación numerosos meandros abandonados. Sin embargo, aguas arriba de la ciudad, el cauce se encuentra encajado, lo cual supone que la llanura aluvial prácticamente no existe.

Cuaternario indiferenciado

Se incluyen en este grupo tres niveles:

Las terrazas T8 y T9, cuya diferenciación no se ha podido realizar y que participa de características litológicas de ambas terrazas. Ocupa dos zonas: una aguas arriba del núcleo urbano, limitando con la terraza de inundación, y otra en la zona de Prado Lagar, más o menos al pie de La Rad de Varea. Está formado por gravas, arenas, limos y arcillas con cantos aislados de caliche y materia orgánica.

La llamada terraza del Iregua, que ocupa una gran extensión entre los ríos Ebro e Iregua y sobre cuya mayor parte se asienta el núcleo urbano de Logroño. También se encuentra al pie al oeste de La Plana, enlazando con los glacis y formando una misma unidad morfológica. En general está formado por gravas más o menos consolidadas, arenas, limos y arcillas con cantos aislados de caliche y materia orgánica.

Por último, existe lo que se ha llamado Cuaternario Indiferenciado. Comprende terrazas medias, terrazas bajas y glacis, asociados sin solución de continuidad con una diferenciación prácticamente imposible de realizar. Está formado por gravas, arenas, limos y arcillas con cantos aislados de caliche y materia orgánica.